Contra todo pronóstico
La perfección se pone del lado de los Gigantes de Manning
4/2/2008
Redacción deportes
Sin embargo, tras la victoria sorpresa por 17-14 de los Gigantes de Nueva York, ahora son ellos los que las han comenzado a capitalizar al ser los únicos que fueron capaces de romperles el invicto a los Patriotas (18-1). Además concluir la temporada con marca perfecta de 11-0 en los partidos disputados fuera de su campo, incluidos los cuatro de la fase final. Una marca que nadie había conseguido hasta ahora, y todo gracias a la nueva figura de la NFL, el mariscal de campo Eli Manning, cuyo pase de 13 yardas al receptor Plaxico Burress para anotación cuando faltaban 35 segundos de partido fue la culminación de una avanzada histórica. Pero también una captura como la que hizo el receptor David Tyree de 32 yardas antes que llegase la de Burress, desaparecido durante todo el partido, es muy difícil de explicar a nivel del coordinador defensivo de los Patriotas.
La resurrección de Tyree
Si la definió perfectamente, el entrenador de los Gigantes, el veterano Tom Coughlin, cuando dijo al concluir el partido que podría colocarse entre una de las grandes jugadas de todos los tiempos en el Super Bowl. Tyree, quien comenzó la temporada con su muñeca fracturada y su aporte a la ofensiva fue nulo. También fue un jugador que superó la adversidad, ya que su madre falleció de un ataque al corazón a mediados de diciembre.
Pero al margen de los aciertos de los Gigantes, también se encontraron a unos Patriotas que desde el comienzo del partido estuvieron siempre muy lejos de buscar esa perfección de la que tanto habían hablado y reivindicado para hacer historia. No tuvieron respuestas defensivas a las acciones de Manning, que le permitieron que metiese de nuevo a su equipo en la lucha por el triunfo y conseguirlo con pases preciso, marca de Brady, que en está ocasión no la puso en práctica.
Eclipse de Brady
Además le robó con todo merecimiento el premio de Jugador Más Valioso (MVP), al galán de Tom Brady, una sombra de lo que demostró durante la temporada regular, y estableció el legado de la saga de los Manning después que su hermano Peyton, el año pasado logró mismos trofeos, pero con los Potros de Indianápolis. Brady sufrió la mayor humillación de su carrera profesional porque la defensa de los Gigantes le taparon la boca cuando Burress había pronosticado que a su equipo no le anotaría 17 puntos. Asi fue y además sufrió una presión y castigo demoledor por parte de la defensa de los Gigantes, que lo tiraron cinco veces y lo golpearon otras nueve en los intentos de lanzar el balón. Fue una situación poco frecuente para un mariscal de campo que se cansó de establecer marcas esta temporada, incluida la de 50 'touchdows' además de un desenlace completamente inesperado para un equipo que parecía tener una cita con la historia.
Infierno para los Patriotas
El veterano Michael Strahan, uno de los tres jugadores de los Gigantes que ya habían disputado antes un Super Bowl; Justin Tuck y Osi Umenyiora persiguieron y castigaron con dureza a Brady de principio a fin. El resultado fue que la defensa de los Gigantes limitó al mejor ataque de todos los tiempos de la NFL a sólo dos 'touchdowns' y los 14 puntos fueron la marca más baja que lograron los Patriotas en la presente temporada y la fase final de la pasada. Todo el crédito para su coordinador defensivo, Steve Spagnuolo, quien se negó a cambiar el pronóstico dado por Burress y para eso atacó a Brady en todas las oportunidades que tuvo lanzándole encima a jugadores defensivos y lo contuvo a sólo dos ofensivas de touchdown.
Espectáculo defensivo
"Creo que nuestra defensa hizo un gran trabajo en imponer la tónica del partido", declaró Coughlin, de 61 años, que ganó su primer Super Bowl. "Ellos estuvieron a la ofensiva todo el tiempo, hicieron su trabajo. Sin embargo, la defensiva ciertamente hizo un trabajo estupendo". Tan bueno que impidió que los Patriotas fuesen el segundo equipo perfecto en la historia de la NFL y al final los Delfines de Miami (17-0) en la temporada de 1972 sean lo que sigan celebrando en solitario su histórica y legendaria marca. El entrenador de los Patriotas, Bill Belichick reconoció que sus rivales jugaron bien, hicieron sus jugadas, lo mismo que su equipo, pero al final, los Gigantes fueron los que completaron más. Los Gigantes se convirtieron en el primer equipo 'wild card' de la Conferencia Nacional (NFC) en ganar un título de Super Bowl, mientras que en la Americana (AFC) cuatro ya lo han conseguido, el último fueron los Acereros de Pittsburgh.
Tercer título cosechado
Mientras que la sorpresiva victoria también ha servido como una revancha no sólo para los Gigantes, sino para los demás de la liga por el escándalo del 'Spygate' en septiembre, cuando se sorprendió a los Patriotas grabando ilegalmente las maniobras tácticas de un adversario. El equipo neoyorquino de los Gigantes también lograron el tercer título de Super Bowl, después que fuesen campeones en 1987, al derrotar 39-20 a los Broncos de Denver, y en 1991, frente a los Bills de Buffalo por un marcador final de 20-19. Mientras que la única derrota que han sufrido los Gigantes en sus cuatro viajes al Super Bowl se dio en el 2001 por paliza de 34-7 frente a los Cuervos de Baltimore. Los Patriotas con su derrota no sólo se quedaron sin el invicto histórico que hubiese sido de 19-0, sino también sin su cuarto título de campeones, que automáticamente les hubiera dado la categoría de dinastía, que ahora tendrá que esperar al menos una temporada más.
Redacción segundosfuera.com |
4/2/2008 |