Al siete veces campeón del mundo, en su regreso a la competición de la mano de Mercedes, no se le puede toser a menos de cinco metros de distancia. Y es que el ex piloto de Ferrari está muy preocupado porque su vuelta al 'circo' de la F1 no sea una farsa y cumpla con las expectativas. Concentrado en los reglajes del monoplaza en los primeros entrenamientos de la temporada en Cheste, 'Schumi' no tiene tiempo para nadie más, ni siquiera para un niño que le pidió un autógrafo cuando el alemán se dirigía al autobús de su escudería. Dicen en el paddock que al piloto germano se le ve tenso y que su relación con el resto de sus compañeros es más bien tirante. Preocupado por si su equipo será uno de los punteros en la temporada, Schumacher ha reconocido recientemente que se ve con opciones en las primeras carreras.
Redacción segundosfuera.com |
5/2/2010
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