"Es una noticia fantástica, el racismo no tiene cabida en los estadios de fútbol. Es dañino que tengan que recibir una sanción tan severa, pero el racismo no tiene sitio en los campos", recalcó. Gerets reconoce que la sanción es "dura", pero cree que sirve para confirmar que la policía actuó con excesiva severidad con sus aficionados. "Significa que nuestros aficionados no tienen nada que reprocharse", añadió. De hecho, salió en defensa de Santos Mirasierra, un seguidor del equipo que se encuentra en prisión preventiva desde el pasado 3 de octubre por los incidentes que protagonizó. "Me tranquiliza, y espero que comprenda (la justicia española) que hace falta dejar en libertad a alguien que probablemente es inocente", añadió, en declaraciones a la prensa francesa.
Redacción deportes |
14/10/2008 |